Esfuerzo de Muestreo en Cámaras Trampa

El monitoreo de la fauna de mediano y gran tamaño será realizado mediante la detección de los animales en cámaras trampa. Dada la movilidad de estas especies e interés de la investigación, es necesario evaluar a priori la magnitud del esfuerzo de muestreo necesario, es decir número de cámaras y ubicación más adecuada. Existen pocos trabajos que evalúan la optimización del diseño de muestreo para medir ocupación multiespecie con fototrampeo, sin embargo es una práctica altamente deseable para disminuir costos y obtener datos útiles (Burton et al 2005). En particular, en esos trabajos se evalúa el error mínimo aceptable (e.g. <0.15) en la estimación de la ocupación por especie. Dado el interés de registrar múltiples especies en este protocolo, es necesario para poder registrar mamíferos terrestres pertenecientes tanto a especies altamente detectables y comunes como a especies raras y de difícil detectabilidad al menos 1200 días trampa de esfuerzo (Shannon et al. 2014). De manera afortunada la mayoría de las especies (77%) utilizadas en el estudio de Shannon et al. (2014) coinciden con estar presentes también en México, lo que nos permite considerar a priori dicho umbral de esfuerzo en el diseño SIPECAM (Figura 1). Debido a que la probabilidad de detección varía en el espacio y tiempo, y esto provoca un sesgo negativo en el registro de las ocurrencias,  las estimaciones de ocupación se agrupan de manera estacional y estratificada  (Mackenzie et al. 2006).

Se muestra el número de días (eje x) necesario para alcanzar un error en la estimación de ocupación aceptable (<0.15)  de la ocupación con diferente cantidad de cámaras trampa (líneas). Se muestra el comportamiento del error (RMSE) en tres especies de mamíferos con diferente grado de detectabilidad en cámaras trampa. De izquierda a derecha está un ejemplo (datos reales) de una especie rara y poco detectable (el zorrillo moteado), en el centro una medianamente común y medianamente detectable el (puma), a la derecha se presenta la más común y más detectable (el conejo cola de algodón). Tomado de Shannon et al (2014).

Por otro lado, la ocupación al ser altamente dependiente de la detectabilidad es recomendable maximizar la probabilidad de detección de los instrumentos de detección por lo que se colocarán las cámaras en sitios que representen bien el comportamiento de movilidad las especies dentro de las áreas destinadas para su colocación (Figura 2) y representativo de la heterogeneidad del sitio. Las cámaras muy cercanas disminuyen la detectabilidad de las especies con mayor ámbito hogareño (e.g. puma 118 km2, jaguar 29 km2,  lince 28.4 km2, oso negro 28 km2) y se recomienda tener al menos 2 o 3 cámaras dentro de un ámbito hogareño (AH) de un individuo, por lo que se intenta en lo posible cubrir la distancia máxima en esta propuesta. Existen trabajos que establecen un mínimo de 100 a 200 m para especies entre 2 a 7 kg (Porras et al 2017) y hasta otros que proponen un máximo de 2 km (Sanderson,Team initiative v.2.0, 2004; O´Brien 2011). En términos de área si cada sitio cubre al menos 3.75 km2 y el módulo cubre casi 20 km2  podemos estar cubriendo la mayoría de la diversidad de AHs de los mamíferos en México potenciales de ser capturados en las cámaras. De 47 especies de mamíferos terrestres en México que pueden detectarse en cámaras trampa, se cubrirá un área suficiente por sitio para 76% de las especies, pues presentan menos de 4.5 km2 de AH. En contraste 21% presentan entre 9 y 29 km2 por lo que a escala de módulo se cubriría dicha área. Con esto tenemos el potencial de detectar el 100% de los grupos funcionales de los mamíferos. Si bien en términos de tiempo al año se cubre la posibilidad de detección del Puma concolor, esta es la única especie que quedaría subrepresentada en cuanto el área de muestreo cubierta por módulo, alcanzando a cubrir menos de un quinto (16%) de su AH. Para cubrir el área por sitio y considerando la factibilidad y menor inversión de días para colocar las fototrampas y micrófonos, determinamos una distancia mínima de 500 m y máxima de 1.5 km de colocación entre las 5 cámaras a partir del hexágono central. Sobre el error que podemos esperar con el presente diseño es factible hacer simulaciones con datos de ocupación y detectabilidad de 29 (62%) especies en México compilados en otros trabajos de (Ahumada et al 2011; Shannon et al 2014; de la Torre et al 2018).